Actualmente, no existe un tratamiento médico que elimine por completo la infección por el virus del papiloma humano (VPH).1 Sin embargo, hay un dato tranquilizador: la mayoría de las infecciones por VPH desaparecen de forma natural gracias al sistema inmunológico. En general, las infecciones por tipos de bajo riesgo suelen resolverse espontáneamente en un periodo de 4 a 9 meses, mientras que las infecciones por tipos de alto riesgo pueden tardar entre 12 y 18 meses en desaparecer. 1,2
Las terapias disponibles no erradican el virus del organismo, sino que se enfocan en tratar sus efectos, como eliminar o destruir las lesiones visibles (por ejemplo, verrugas) y el tejido precanceroso o canceroso que puede desarrollarse. Por ello, el manejo del VPH depende del tipo de lesión o complicación que cause y busca principalmente. A continuación se explican las principales opciones terapéuticas según cada situación. 1
1. Verrugas anogenitales y lesiones no malignas
Cuando aparecen verrugas visibles (condilomas), los tratamientos pueden ser aplicados por el propio paciente o por el personal médico. 1
- Tratamientos tópicos: incluyen cremas de imiquimod y soluciones o geles de podofilotoxina al 0.5%, que se aplican directamente sobre las lesiones siguiendo indicaciones médicas. 1
- Tratamientos aplicados en consultorio médico: pueden incluir la crioterapia (con nitrógeno líquido o criosonda) para congelar las lesiones, la escisión quirúrgica para retirarlas, la aplicación de ácido tricloroacético o ácido bicloroacético en concentraciones del 80–90%, o la electrocauterización, que destruye las lesiones mediante calor. 1

2. Lesiones precancerosas (displasias o neoplasias intraepiteliales)
Cuando se detectan alteraciones precancerosas, como las neoplasias intraepiteliales cervicales de alto grado (CIN), el objetivo del tratamiento es eliminar las células anormales. 1
- Procedimientos de ablación: consisten en destruir el tejido afectado mediante crioterapia o láser. 1
- Procedimientos de escisión: implican retirar el tejido anormal. Incluyen la cirugía convencional, la escisión con láser y el procedimiento de escisión electroquirúrgica con asa (LEEP). 3
El procedimiento LEEP suele ser el método preferido y más rápido en mujeres mayores de 25 años no embarazadas con alto riesgo inmediato (mayor al 60%) de desarrollar lesiones graves o cáncer de cuello uterino. 3

3. Cáncer asociado al VPH (como el cáncer de cuello uterino)
Si la infección progresa a un cáncer invasivo, el tratamiento depende del grado de avance de la enfermedad y puede tener como objetivo curar el cáncer o aliviar los síntomas. 2
- Estadios tempranos: el tratamiento suele ser quirúrgico, con procedimientos como la traquelectomía o la histerectomía (simple o radical), que pueden acompañarse de la extirpación de ganglios linfáticos. En algunos casos también se utiliza radioterapia.2
- Cáncer localmente avanzado: el tratamiento estándar combina quimioterapia (generalmente basada en derivados de platino) con radioterapia de haz externo y braquiterapia. Más recientemente, el uso de quimioterapia de inducción y de inmunoterapia con inhibidores de puntos de control inmunitario ha mejorado los índices de supervivencia.2
- Cáncer recurrente o metastásico: se emplea quimioterapia o quimiorradioterapia con enfoque paliativo. También pueden utilizarse combinaciones con terapias biológicas y dirigidas, según las características del tumor.2
4. El papel de la vacunación, perspectivas futuras y tratamientos en desarrollo

La vacunación contra el virus del papiloma humano (VPH) tiene dos enfoques principales: la prevención de la infección, que es su uso actual, y el tratamiento de la enfermedad, que aún está en investigación. 1,2
Actualmente, las vacunas contra el VPH se utilizan para la prevención primaria, es decir, para evitar la infección y las enfermedades relacionadas, como el cáncer de cuello uterino, anal, orofaríngeo y las verrugas genitales. Estas vacunas actúan generando anticuerpos en el organismo antes de que la persona se exponga al virus. Por esta razón, su uso es preventivo y no terapéutico: no eliminan una infección ya existente, pero son muy eficaces para proteger contra los tipos del virus a los que la persona no ha estado expuesta. 1,2
La investigación actual explora nuevas opciones terapéuticas. que todavía se estudian en ensayos clínicos, buscan tratar infecciones ya existentes. Estas vacunas intentarían estimular al sistema inmunológico para que ataque directamente las células infectadas y destruya proteínas del virus responsables del desarrollo de lesiones precancerosas y cáncer. Además, investigaciones recientes exploran vacunas que podrían tener un doble efecto: prevenir la infección en personas sanas y tratar la enfermedad en quienes ya la presentan. 2
Conclusión
Aunque actualmente no existe una cura que elimine por completo el virus del papiloma humano, su manejo integral permite tratar eficazmente las lesiones y complicaciones que puede causar, desde verrugas hasta alteraciones precancerosas y cáncer. Además, la mayoría de las infecciones desaparecen de forma natural gracias al sistema inmunológico. Los tratamientos disponibles se enfocan en controlar el daño y prevenir la progresión de la enfermedad, mientras que la vacunación representa la principal estrategia para prevenir la infección y sus consecuencias. A su vez, la investigación continúa desarrollando nuevas alternativas terapéuticas que podrían ampliar las opciones de tratamiento en el futuro.
Referencias:
- Shah M, Timoney MT, Atrio JM, Fine SM, Vail RM, McGowan JP, et al. Prevention and Management of Human Papillomavirus Infection in Adults With HIV. New York State Department of Health AIDS Institute; 2022 Nov
- Włoszek E, Krupa K, Skrok E, Budzik MP, Deptała A, Badowska-Kozakiewicz A. HPV and Cervical Cancer—Biology, Prevention, and Treatment Updates. Curr Oncol. 2025;32:122.
- Goodman A, Huh WK, Einstein MH. Cervical cancer screening: Risk assessment, evaluation, and management after screening. UpToDate; 2025 Jun 5.












